A Luis, in memoriam
Una tarde de hace treinta años yo tenía quince años. Fue
la tarde en que descubrí una canción que hablaba de una chica de pies pequeños
con un castillo en el vientre; yo no podía creer que hubiera un tipo que le
dijera a su novia que iba a robarle un color; no me entraba en la cabeza. Me
acuerdo que corrí (metafóricamente) hasta donde trabajaba mi papá y le conté
del hallazgo. Claro, él conocía la canción porque en ese entonces ya era
mítica. Se rió moviendo los bigotes y agarró un papel cualquiera.