Como suele
ocurrir, uno va al bosque en busca de una planta,
y al regresar
descubre que crece junto a la puerta de su casa.
Peter Brook
La puerta
abierta
Subo al tren con el billete en la mano. Casi virgen, el destino
aún por validar. El revisor se acerca, firme con la constancia del hastío.
Esta noche, luego de ir allí, dormirá en su cama, que es aquí. En su rutina,
mi sospecha de que el final del trayecto fuera el comienzo de otro viaje.
Miro. Uno vuelve siempre a las ventanas desde donde conoció la vida.
Pocas cosas más hay que acaparen un significado; acaso la certeza del sueño,
que es como se ven las ventanas desde dentro del cristal.
