El griego más español cumple 400 años rodeado de boatos oficiales y
sentidos homenajes privados.
Es lo que tiene la cultura cuando
cae en las garras de (algunos) organismos oficiales. Un Gobierno como el
español, que desde su asunción en diciembre de 2011 no ha hecho sino dinamitar
las expresiones culturales con medidas como duplicar el IVA, fomentar el cierre
de espacios, miniaturizar las ayudas…, saca pecho con la celebración del cuarto
centenario de la muerte de El Greco, una efeméride que se ha convertido en el
magno acontecimiento castellano del año. Pero como suele ocurrir en estos
casos, si se deja de lado el pulpo atenazante del matiz, se puede sacar
provecho (y mucho) del repaso a las obras del enorme cretense que todo lo
languidecía con su pincel.