Cristian: (Aún dolorido, confuso) ¿Eres tú?...
¿Eres tú, hermana?... ¿Linda?
(Aparece Linda,
vaporosa).
Linda: La ausencia, Cristian. Es la ausencia lo que oyes arrastrando los pies.
Cristian: (Con temor o vergüenza) Estoy solo.
Linda: Sí.
Cristian: Estoy
solo desde que te fuiste.
Linda: Sí. (Tierna) Eres tú quien se ha ido. Si yo
no hubiera muerto, la ausencia aún estaría buscándome para nacer... Sin
ausencia no habría viaje. No habría esta verdad..., tú no habrías comenzado el
camino del decir si yo no me hubiera enterrado en el agua.
