The Flaming Lips vuelven a
hacerlo con un disco que parece el Sgt. Pepper's de los Beatles sin que lo
nuevo se parezca necesariamente a las viejas canciones que todos sabemos
tararear
La
década de 1960 fue un momento bisagra para tantas cosas que al final la puerta
volvió a quedar cerrada. La perrita Laika fue bisagra, A sangre fría de Capote
fue bisagra. Y el Cordobazo y Truffaut… Y por supuesto lo fue el Sgt. Pepper's
de The Beatles. Porque, gustos musicales aparte, pocas veces un álbum fue
reconocido tan unánimemente por marcar un antes y un después en la historia de
la música contemporánea. Con él llegó o se consolidó la psicodelia. Y lo que es
más importante: grabar discos se convirtió en otra cosa distinta a la que era antes de "A Day In The Life".