Las fotografías de las víctimas de los
desahucios, realizadas por Olmo Calvo, tienen un doble valor testimonial y
artístico.
Cada caso es único. Cada drama encierra en sí una experiencia propia e
intransferible. Y sin embargo el procedimiento se reproduce con ensañamiento
milimétrico. Los desahucios, que se repiten en España desde 2007 al ritmo del
desfalco de lo público, suman cada día nuevas víctimas. No resulta fácil
establecer una cifra de ejecuciones hipotecarias, debido principalmente a la
opacidad de los organismos públicos implicados. Quizá sean los más de
quinientos desalojos diarios que en 2012 denunció la Plataforma de Afectados
por la Hipoteca ;
quizá que más del 80 % de estas familias desahuciadas tengan menores a su
cargo; quizá las docenas de suicidios.